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2011-11-04 | Derechos Humanos

Andrés Valenzuela : Confesiones de un agente de seguridad


Por: Mónica González en Actualidad y Entrevistas

En noviembre de 1984, el régimen militar decretó Estado de Sitio y clausuró las revistas opositoras, entre ellas Cauce. Se buscó impedir la publicación de la entrevista que Mónica González, actual directora de CIPER, le hizo a Andrés Valenzuela (Papudo), suboficial activo de la Fach y agente del Comando Conjunto.Mónica González en Actualidad y Entrevistas.

En diciembre la public√≥ El Diario de Caracas, en Venezuela. Esta es la versi√≥n del di√°logo en que, por primera vez y en plena dictadura, un militar revel√≥ c√≥mo los servicios de seguridad torturaron, asesinaron y desaparecieron a los opositores. Un testimonio que con los a√Īos fue confirmado punto por punto en tribunales.

‚ÄúQuiero hablar de detenidos desaparecidos‚ÄĚ dijo y su voz hizo eco en las paredes. En sus manos estrujaba un ejemplar de la revista Cauce, donde se denunciaban cr√≠menes cometidos en la zona norte de Chile por los mismos servicios de seguridad a los que √©l hasta ese d√≠a (27 de agosto 1984) perteneci√≥. Tr√©mulo, ansioso, consciente de la desconfianza que inspiraba, las palabras sal√≠an de su boca a borbotones.

Era uno de esos hombres a los que once a√Īos de r√©gimen militar transformaron primero en carceleros, luego en torturadores y m√°s tarde en asesinos. ‚ÄúSin querer queriendo, me fui transformando‚ÄĚ, susurr√≥ luego de muchas horas, agobiado por el c√ļmulo de detalles relatados. Cientos de hombres y mujeres pasaron por sus manos, por sus ojos y o√≠dos. Muchos de ellos fueron salvajemente torturados. Hasta la muerte. Otros, despojados de toda dignidad, obligados ‚Äďal l√≠mite de la resistencia- a entregar a sus propios compa√Īeros, fueron luego expulsados a la calle. Hombres sin hueso y sin alma. Una manera diferente de matar. Todos ellos dejaron sus huellas en Andr√©s Antonio Valenzuela Morales, 28 a√Īos, miembro de la Direcci√≥n de Inteligencia de la Fuerza A√©rea de Chile, FACH.

El relato que a continuaci√≥n se transcribe es un episodio m√°s en una larga historia de once a√Īos de violencia, muerte y destrucci√≥n. Es una historia simple que involucra a centenares de personas. Muchas de ellas han luchado durante a√Īos para que sus familiares ‚Äďdetenidos desaparecidos- regresen alg√ļn d√≠a con vida. Este relato les cortar√° las esperanzas para siempre. Una historia simple que retrata en forma descarnada la crueldad de un r√©gimen, el abuso de poder que transform√≥ a campesinos, j√≥venes ciudadanos de Chile, en vulgares asesinos al amparo de la autoridad.Esta es la historia de Andr√©s Valenzuela y de todos aquellos que hicieron que un d√≠a este hijo de campesinos quisiera ‚Äúvolver a ser un humano‚ÄĚ.

¬ŅCu√°ntos murieron sin haber claudicado jam√°s, sabiendo que su testimonio quedaba en las manos de sus captores asesinos?

Este relato es una prueba fehaciente de que todos esos sacrificios no fueron en vano. De alguna manera cada uno de esos prisioneros aportó para que un día Andrés Valenzuela se decidiera y relatara lo que hasta hoy el régimen militar ha intentado por todos los medios acallar.
Este es el m√©rito del relato de Andr√©s Valenzuela. Es el primero que compromete a muchos torturadores, asesinos, responsables de muertes fr√≠amente planificadas. Es el primero tambi√©n que entrega la verdad sobre algunos detenidos desaparecidos. Es el primero que penetra en el agobio y la desesperanza acumulados en los hombres que dicen representar el poder. Muchos hombres m√°s, como Andr√©s Valenzuela, esperan alg√ļn d√≠a tener la valent√≠a de dar un salto y hablar.

LA PREPARACION
‚ÄúS√≥lo necesito hablar‚ÄĚ musit√≥, mientras extend√≠a su tarjeta de identificaci√≥n militar (TIFA) n√ļmero 66.650, v√°lida hasta el 3 de septiembre de 1986.
‚ÄúQuiero hablarle sobre cosas que yo hice, desaparecimiento de personas‚Ķ‚ÄĚ
-¬ŅRecuerda nombres?
Sí. Los hermanos Weibel Navarrete, por ejemplo…
-Expl√≠quese. Usted est√° muy nervioso y la carga emocional que ambos tenemos es grande. No ser√° f√°cil este trabajo pero es necesario que explique y con detalles. Grabaremos todo y despu√©s veremos qu√© se publica. ¬ŅEst√° de acuerdo?

Me da lo mismo.
-Yo no quiero que a la salida lo maten.
Va a suceder, pero al menos hablé.
-¬ŅCu√°ndo entr√≥ a los servicios de seguridad?
El a√Īo 1974. Llegu√© a hacer el Servicio Militar al Regimiento de Artiller√≠a Antia√©rea de Colina. All√≠ seleccionaron personal para llevarlo a la Academia de Guerra de la FACH, en avenida Las Condes. En ese momento estaban terminando los procesos de los prisioneros. Al parecer, a m√≠ los jefes me consideraban vivaracho y por eso creo me sacaron para trabajar en los ‚Äúgrupos de reacci√≥n‚ÄĚ.

¬ŅQu√© hac√≠an en los grupos de reacci√≥n?
Acompa√Ī√°bamos a los que hac√≠an allanamientos.
-¬ŅQui√©n los seleccion√≥?
Un instructor cuyo nombre no recuerdo. Pero él no tiene nada que ver porque la selección fue al azar, no más. Fuimos alrededor de 60 conscriptos los seleccionados. Nos dividieron en dos grupos. La mitad se fue a trabajar a la Academia de Guerra; el resto, trabajamos directamente con prisioneros.
-¬ŅEn qu√© lugar?
En los subterr√°neos de la Academia de Guerra.

EL PRIMER PRISIONERO
-¬ŅUsted ven√≠a de Papudo?
Sí. De ahí llegué a Colina y luego pasamos a depender de la Fiscalía de Aviación. Nosotros pasamos a los subterráneos, el lugar donde estaban los detenidos. Era la primera vez que veía a un prisionero. Creo que no lo voy a olvidar nunca…

¬ŅPor qu√©?
Nos formaron y nos dijeron que lo que √≠bamos a ver ten√≠amos que procurar olvidarlo y el que hablara algo‚Ķ Empezaron las amenazas y uno, que era muy joven, se impactaba. Descendimos al sector de la cocina. Bajamos una escalera de caracol, que era como un v√©rtice; hab√≠a tubos. Me dio la impresi√≥n de ir como en un submarino, un barco. Cuando salimos, pasamos cerca de unos ba√Īos. √Čramos seis o siete hombres que √≠bamos a relevar a los reservistas, los primeros conscriptos.

Los otros eran s√≥lo reservistas, gente que hab√≠an llamado a cumplir ese trabajo. Recuerdo que, al doblar, lo primero que vi fue mucha gente de pie, con esposas, algunos con uniforme de la Fuerza A√©rea. El capit√°n Ferrada(Gustavo Ferrada) estaba entre ellos. Ese fue el primer impacto. Uno viene de un regimiento donde tiene que saludar a medio mundo. Todav√≠a recuerdo que se rieron cuando le pregunt√© al oficial c√≥mo me dirig√≠a a Ferrada; si le dec√≠a capit√°n. El oficial me dijo: ‚Äú¬°No, huev√≥n, son prisioneros! Est√°n con uniforme porque no tienen otra ropa‚ÄĚ.

Lo que m√°s me impact√≥ fue ver a unas mujeres detenidas. Estaban de pie, con unos letreros que dec√≠an: ‚ÄúDe pie 24 horas‚ÄĚ y firmaba el ‚ÄúInspector Cabezas‚ÄĚ. Despu√©s supe que Cabezas era el coronel Edgar Ceballos, est√° en servicio activo todav√≠a. Yo no entend√≠a nada, hasta que el oficial me explic√≥ que hab√≠a que sentarse en la puerta de las piezas, con fusil, y ‚Äúprotegerlos‚ÄĚ: es decir, impedir que conversaran. Hab√≠a un reglamento interno que hab√≠a que hacer respetar. La primera pieza que me toc√≥ a m√≠ fue la n√ļmero 2; en ella estaban una se√Īora de edad y Carol Flores (Nota 1), quien pas√≥ luego a ser nuestro informante.

¬ŅRecuerda otros nombres?
Se supon√≠a que hab√≠a prisioneros considerados de cierta importancia y que podr√≠an venir otros a rescatarlos. Por eso, las medidas de seguridad eran muy severas. Los reservistas pasaban junto a un prisionero y le dec√≠an: ‚ÄúA ver, huev√≥n, p√°rate, te quedai de pie‚ÄĚ. Mandaban a sus presos como se les daba la gana. Yo comenc√© a preguntar por los prisioneros y dec√≠an: ‚ÄúMira, con este hay que tener cuidado, porque es karateca. Es V√≠ctor Toro‚ÄĚ. A m√≠ me impact√≥ mucho; lo hab√≠a escuchado nombrar por los diarios, era famoso. Era como estar frene a un personaje conocido. Retamales hab√≠a otro, Moreno. Tambi√©n conoc√≠ all√≠ a Arturo Villabela Arauco, enyesado. Hab√≠a ca√≠do en un tiroteo. As√≠ termin√≥ mi primer d√≠a en la AGA.

¬ŅHizo turnos en la noche tambi√©n?
S√≠, y me asust√© mucho. Nos hab√≠an dicho que en caso que sonara la alarma toda la academia se oscurec√≠a y se encend√≠an unos reflectores. Hab√≠a m√°s ametralladoras punto 50 y desde ah√≠ mismo alumbraban los reflectores durante la noche. Una noche son√≥ la alarma. Ten√≠amos orden de que, en ese caso, todos los prisioneros ten√≠an que tenderse con las manos en la nuca, estuviesen como estuviesen, desnudos, heridos‚Ķ Y si el oficial daba la orden deb√≠amos disparar contra los prisioneros. Yo estaba frente a la pieza donde se encontraba la se√Īora de edad, era la esposa de un diputado comunista, estaba con sus hijos‚Ķ

¬ŅEra Jorge Montes?
S√≠, √©l era. Bueno, comenz√≥ a sonar la sirena, todo qued√≥ oscuro y se encendieron unas luces. Los detenidos actuaban en forma autom√°tica. Esto lo ven√≠an viviendo casi a diario y, a veces, se hac√≠a para probarlos. Esa noche vi que el oficial de turno tomo una granada, le sac√≥ el seguro y empez√≥ a pasearse con la granada por el pasillo. Miraba todo, trataba de controlarnos ya que est√°bamos muy tensos. √Čl dec√≠a: ‚ÄúTranquilos, muchachos, si quieren rescatar detenidos, van a cagar, porque van a morir todos: yo tiro la granada en el pasillo‚ÄĚ. Recuerdo que en esa oportunidad, Flores dijo que no nos asust√°ramos porque eso pasaba todos los d√≠as. As√≠ comenz√≥ el proceso. Yo hac√≠a guardias diarias hasta que me sacaron para los grupos de ‚Äúreacci√≥n‚ÄĚ

LA CAPTURA DEL MIR
-¬ŅCu√°nto tiempo estuvo en la Academia de Guerra?
No recuerdo exactamente, pero deben haber sido unos seis meses m√°s o menos. Luego nos fuimos a casas de seguridad.
-¬ŅQu√© pasaba con los detenidos de la Academia?
Yo solamente hice guardias. Vi que les pegaban, los castigaban y, además, continué participando en allanamientos.

¬ŅEn qu√© consist√≠an los castigos?
En golpes, aplicaci√≥n de electricidad. En realidad, nunca vi morir a nadie, pero nosotros est√°bamos aislados, no exist√≠a confianza para‚Ķ En un enfrentamiento, s√≠, muri√≥ el ‚ÄúCo√Īo‚ÄĚ Molina (Jos√© Bordaz Paz, Nota 2), del MIR. Muri√≥ tambi√©n un oficial del Ej√©rcito (el teniente Hugo Cerda Espinoza, hijo de un oficial jefe del Hospital Militar, Hugo Cerda Pino), de mala suerte no m√°s‚Ķ En ese tiroteo yo particip√©, despu√©s me fui metiendo m√°s.

¬ŅQu√© m√°s recuerda?
Hab√≠a un hombre de cuyo nombre no me acuerdo, que intent√≥ suicidarse. Ten√≠a incluso la marca en la garganta: se hab√≠a cortado con una botella o un vaso, en el ba√Īo. La verdad es que yo en ese momento era centinela no m√°s, despu√©s me fui metiendo m√°s.
-¬ŅC√≥mo sucedi√≥?
Sin querer queriendo, fueron seleccionando gente y todas las veces me incluyeron.
-¬ŅSab√≠a usted lo que estaba haciendo?
Sí. Me daba cuenta.
-¬ŅY lo hizo?
Tenía que trabajar en alguna cosa.
-¬ŅLe hab√≠a hecho da√Īo a usted o a su familia, el gobierno de la Unidad Popular?
No, en nada.
-¬ŅQu√© edad tiene?
28 a√Īos.
-Eso quiere decir que ten√≠a 19 a√Īos cuando fue destinado a trabajar en casas de seguridad de la DINA.
No, yo nunca estuve en la DINA. Pertenezco al SIFA, Servicio de Inteligencia de la Fuerza A√©rea. En ese tiempo, ten√≠amos problemas graves con la DINA, pens√°bamos que era inoperante. Por lo menos as√≠ opinaban nuestros jefes. Nosotros, siendo tan pocos, actu√°bamos m√°s efectivamente que ellos. Por ejemplo, nuestro grupo logr√≥ detener a toda la c√ļpula del MIR.

¬ŅY c√≥mo sigui√≥ despu√©s su itinerario en la SIFA?
Ya le dije: pas√© a los grupos de ‚Äúreacci√≥n‚ÄĚ. Realiz√°bamos allanamientos, hac√≠amos guardia frente a las casas, control√°bamos el tr√°nsito mientras el resto allanaba, sacaba a la gente de la casa, deten√≠an gente.
-¬ŅA qu√© lugar llevaban a los detenidos?
Primeramente a la AGA. Pero nosotros en esa √©poca no sab√≠amos m√°s. No nos preocup√°bamos de los detenidos. Si los soltaban o los juzgaban, no ten√≠amos idea. S√© que los torturaban. La primera vez que me toc√≥ presenciar un trabajo de esos fue con una mujer. Me choc√≥ mucho. Era una ni√Īa del MIR cuyo nombre olvid√©.
-Descríbala.
Era una muchacha muy joven de buena situación económica, pelo rubio…

¬ŅPor qu√© le choc√≥?
Es que nunca hab√≠a presenciado algo as√≠. Yo estaba considerado entre los centinelas paleteados digamos. Entonces la hicieron pasar al ba√Īo y all√≠ le sacaron la cresta y yo los vi. Otra vez me impresion√≥ mucho un hombre que ten√≠a la piel morada. Estaba enteramente morado, morado (V√≠ctor Hugo Salinas Vilches, 55 a√Īos, detenido el 13 de septiembre de 1973. Le preguntaron una y otra vez por las armas sin creer que Salinas no sab√≠a ni siquiera disparar).

¬ŅQu√© le hicieron a la mujer?
Le pusieron corriente y ella gritaba. Era novia de un muchacho del MIR, karateca. No recuerdo la chapa que usaba, nos estaban haciendo una prueba para ver quiénes podían quedar definitivamente en el servicio.
-¬ŅEn qu√© consist√≠an esas pruebas?
Nos empezaban a meter de a poco dentro del sistema y ve√≠an como aguant√°bamos, c√≥mo reaccion√°bamos. Parece que yo reaccion√© bien porque ya llevo diez a√Īos en esto.

LA CASA DE SEGURIDAD
-¬ŅUsted me habl√≥ de dos casas de seguridad que tuvieron?
S√≠. Fue antes de irnos a Colina. La primera casa estaba ubicada en el paradero 20 de Gran Avenida (Santa Teresa N¬ļ 037, expropiada al dirigente del MIR, Jos√© Bordaz). Hoy d√≠a funciona all√≠ una sociedad no s√© si de diab√©ticos o de antialcoh√≥licos.
-¬ŅCu√°ntos detenidos hab√≠a all√≠ aproximadamente?
Se iba rotando, pero llegamos a tener alrededor de 40 detenidos, repartidos en tres piezas. Incluso había algunos metidos dentro de los closets.

¬ŅQu√© tipo de torturas aplicaban?
Corriente, los colgábamos, golpes de manos y pies…
-¬ŅMuri√≥ gente en ese lugar?
S√≠. Uno fue el llamado ‚ÄúCamarada D√≠az‚ÄĚ. Tenia unos 50 a√Īos, medio canoso, bajito, de contextura regular (Humberto Castro Hurtado, Nota 3). El otro era un joven al que le dec√≠an ‚ÄúYuri‚ÄĚ (Alonso Gahona Ch√°vez, Nota 4). Fue colgado en una ducha y como antes le hab√≠an aplicado corriente, ten√≠a mucha sed. Abri√≥ con la boca la llave y tom√≥ agua. Luego lleg√≥ un centinela y le cort√≥ el agua, pero √©l nuevamente la volvi√≥ a abrir y nosotros dejamos que el agua corriera. Debe haber estado unas horas con el agua de la ducha corriendo por el cuerpo. En la noche falleci√≥ de una bronconeumonia fulminante.
-El ‚ÄúCamarada D√≠az‚ÄĚ, ¬Ņera V√≠ctor D√≠az, subsecretario general del Partido Comunista?

No, no era √©l. Lleg√≥ en una oportunidad un equipo que no s√© de d√≥nde proven√≠a, podr√≠a haber sido DINA. No los conoc√≠a y empezaron a interrogarlo sobre armamento. Tengo entendido que D√≠az sab√≠a d√≥nde estaba el armamento del Partido Comunista. √Čl no contest√≥ nada y le pegaron bastante. Eran alrededor de nueve hombres lo que conformaban el grupo y entre todos le dieron. Antes ya le hab√≠an pegado, estaba bien golpeado.

-¬ŅHabl√≥?
No. No habló. Lo dejaron después allí y dijeron que iban a volver al día siguiente para seguir interrogándolo. Parece que notaron que estaba muy débil. Falleció esa misma noche.
-¬ŅQu√© hicieron con el cuerpo?
No lo sé. En el grupo que lo sacó estaba Roberto Fuentes Morrison.
-¬ŅD√≥nde estaba la otra casa de seguridad?
En el paradero 18 de Vicu√Īa Mackenna (‚ÄúNido 18‚ÄĚ estaba ubicada en Avenida Per√ļ N¬ļ 9.035). Esa casa parece que pertenec√≠a a un hombre de apellido Sotomayor, del MIR (Humberto Sotomayor). Era una casa grande de madera que ten√≠a un taller mec√°nico y unos maniqu√≠es. Parece que la esposa de √©l era modista. All√≠ se suicid√≥ un hombre alto que andaba con una chaqueta de cuero caf√© claro y pantalones caf√©. Eran dos hermanos, comunistas. En ese tiempo trabaj√°bamos solamente al Partido Comunista.

Cuando dice nosotros, ¬Ņa qui√©nes se refiere?
Al Comando Unido que actuaba junto a gente de Carabineros y la Armada. (Por la Armada el jefe era el entonces capit√°n Manuel Barra von Kretschmann y el teniente Daniel Guimpert; y por Carabineros, al mando de la entonces DICAR estaba el general Rub√©n Romero Gormaz y el teniente Manuel ‚ÄúLolo‚ÄĚ Mu√Īoz Gamboa)
-Usted habl√≥ de los hermanos Weibel Navarrete, ¬Ņqu√© pas√≥ con ellos?
En ese tiempo nosotros trabaj√°bamos en la Base A√©rea de Colina. All√≠ estaba el menor de los Weibel: Ricardo. (Fue detenido el 26 de octubre de 1975). Estuvo con nosotros algunos d√≠as (hasta el 6 de noviembre). Yo conversaba mucho con √©l porque me tocaba hacer guardia si es que no ten√≠a que salir a los operativos. Supe que era chofer de micro de la l√≠nea Recoleta-Lira. La primera vez que lo detuvimos yo particip√©, era en la avenida El Salto, cerca del Regimiento Buin. Luego fue en la casa, un equipo que integr√≥ el propio comandante Fuentes Morrison. Un d√≠a, cuando iba entrando a mi servicio, lo vi y le pregunt√©: ‚ÄúY ¬Ņqu√© pas√≥?‚ÄĚ. No s√©, me contest√≥, parece que hay algunas cosas que aclarar. Estaba muy nervioso, me dijo que cre√≠a que lo iban a matar. Ricardo se impact√≥ mucho por la operaci√≥n del helic√≥ptero. Ellos sintieron cuando aterriz√≥.

¬ŅSe lo llevaron en un helic√≥ptero?
No, se fueron en un vehículo, junto a Rodríguez Gallardo (Nota 5). Yo después saqué conclusiones y pienso que lo fueron a buscar por eso, porque lo iban a matar…
-¬ŅQui√©n lo detuvo en la segunda oportunidad?
Recuerdo que fue Fuentes Morrison. Yo no fui. Lo fueron a buscar amistosamente. Llegó con una polera solamente. Lo sacaron varios más y lo mataron a balazos.
-¬ŅEn qu√© lugar?
En Peldehue. No sé exactamente el lugar, pero sí sé que fue en Peldehue, en los terrenos militares.
-¬ŅCu√°ntos prisioneros m√°s iban en esa operaci√≥n?
Como ocho o nueve personas.

¬ŅQu√© hac√≠an con los cad√°veres?
Me imagino que los quemaron porque iban con combustible. Llevaban un bid√≥n con diez litros de combustible, llevaban adem√°s chuzos y palas. Me imagino que los quemaron para desfigurarlos y despu√©s los deben haber enterrado. Tambi√©n como le dije iba ‚ÄúEl Quila‚ÄĚ Rodr√≠guez Gallardo, dirigente de la Juventud Comunista (detenido el 28 de agosto de 1975). ‚ÄúEl Quila‚ÄĚ incluso se despidi√≥ de nosotros.
-¬ŅC√≥mo estaban cuando partieron?
Estaban enteros. Weibel se quebró un poco pero no como para llorar, muy luego se recuperó. Otro de los hombres que salieron era pintor o dibujante.
El amigo informante
-¬ŅQui√©n entreg√≥ a Miguel Rodr√≠guez Gallardo?
El informante Carol Flores; nosotros le dec√≠amos Ricardo. √Čl entreg√≥ a casi toda la gente del Partido y de la Juventud. Viv√≠a en una casa en la calle Los Tulipanes.

-Pero, ¬Ņa Rodr√≠guez Gallardo tambi√©n lo entreg√≥?
S√≠, tengo entendido que hab√≠an sido compa√Īeros de estudio. Miguel Rodr√≠guez Gallardo fue un prisionero que llegu√© a admirar por su valor. Fue respetado incluso por los mismos jefes nuestros, por su inteligencia, por su hombr√≠a. Muri√≥ por sus convicciones. Pens√≥ que lo que hac√≠a estaba bien. Nunca lo pudimos quebrar, en ninguna circunstancia, ni mental ni f√≠sicamente. Estuvo en un armario, vendado; para que no se le fuera la mente buscaba dibujos en las tablas, se imaginaba situaciones, estuvo tanto tiempo vendado que lleg√≥ a desarrollar el sentido del o√≠do m√°s que nosotros, el olfato. √Čl cay√≥ detenido poco antes que florecieran los √°rboles y en el ‚ÄúNido 20‚ÄĚ (la casa de seguridad del paradero 20 de Gran Avenida) hab√≠a √°rboles y un d√≠a dijo ‚Äúyo s√© donde estoy: en el paradero 20 de Gran Avenida, la sirena que suena y que da la hora, yo la conozco‚ÄĚ. Parece que en su juventud hab√≠a sido bombero en esa compa√Ī√≠a. Tambi√©n reconoci√≥ un pito de una f√°brica que hab√≠a por all√≠. El escuchaba y sacaba cuentas.

Antes de eso lo tuvimos en un hangar en Cerrillos, en el lado civil del aeropuerto. All√≠ un d√≠a nos dijo que estaba detenido en Cerrillos. Nosotros le preguntamos: ‚ÄúPero, ¬Ņc√≥mo sabes? Puede ser Pudahuel, la Base A√©rea El Bosque‚ÄĚ. No, dijo, ‚Äúescucho todas las indicaciones que da la torre de control y nunca ha dado la salida de un avi√≥n de combate ni tampoco de pasajeros: tiene que ser Cerrillos‚ÄĚ. As√≠ nos fuimos haciendo amigos de √©l. Cuando lo llevamos a Colina, estuvo perdido un tiempo. Sab√≠a que era un lugar donde se hac√≠a instrucci√≥n, que era un regimiento porque escuchaba los conscriptos en la ma√Īana que trotaban y cantaban.

¬ŅC√≥mo muri√≥?
En los terrenos militares de Peldehue junto a Ricardo Weibel.
¬ŅPor qu√© esa gente ten√≠a que morir?
No lo sé. Eso lo dictaminaba el jefe.
-¬ŅUsted no sinti√≥ nada? ¬ŅNo se hab√≠a hecho amigo de √©l?
S√≠, sent√≠ pena, a varios de nosotros les pas√≥ lo mismo, porque cuando √©l se fue sab√≠a que lo iban a matar. Incluso nos dio la mano, se despidi√≥ de nosotros, nos agradeci√≥ que le di√©ramos cigarrillos. Nos conoc√≠a hasta los pasos. El sab√≠a quien estaba de guardia, cuando era yo me llamaba y dec√≠a: ‚ÄúPapudo, dame un cigarrillo‚Ķ‚ÄĚ.
-¬ŅQu√© pas√≥ con Jos√© Weibel, miembro de la comisi√≥n pol√≠tica del Partido Comunista?

Yo particip√© directamente en su detenci√≥n. Lo bajamos de una micro, lo segu√≠amos desde su casa. Hac√≠a varios d√≠as que era vigilado. (Fue detenido el 29 de marzo de 1976). Actuaban otros tipos que no eran de la Fuerza A√©rea, actuaban como agentes, era gente de derecha, hab√≠an sido de Patria y Libertad. En la micro iba con su se√Īora.
-¬ŅQu√© sucedi√≥?
No recuerdo bien. Hubo un robo. Nosotros busc√°bamos la posibilidad de bajarlo. Iba una se√Īora que no ten√≠a nada que ver con nosotros ni con la DINA, le robaron y nosotros dijimos que √©ramos de Investigaciones y lo bajamos culp√°ndolo del robo. Lo conducimos luego a una casa de seguridad que ten√≠amos en Bellavista.

¬ŅEn qu√© lugar?
Cerca de donde hay unas canchas de tenis, casi al llegar a la esquina. Creo que ahora construyeron un edificio de departamentos y parece que en el primer piso de la casa reparan lavadoras. Allí vivíamos los solteros del servicio y también teníamos detenidos.
-¬ŅQu√© hicieron con √©l?
Fue interrogado, estaba junto a Ren√© Bazoa, que tambi√©n hab√≠a sido detenido pero mucho antes y era nuestro informante. Lo us√°bamos para que sacara informaci√≥n a los otros. Hab√≠a otro informante que le dec√≠an el ‚ÄúFanta‚ÄĚ (Miguel Estay), este cay√≥ junto con Ren√© Bazoa y todav√≠a es informante de los servicios de seguridad. Ahora usa el pelo muy corto, cortito, y barba.
-¬ŅEst√° usted seguro?
Totalmente. Hace cuatro d√≠as lo vi llegar a una de las oficinas nuestras en Amun√°tegui N¬į 54 pero trabaja indistintamente para varios servicios incluyendo SICAR.
-¬ŅQu√© pas√≥ con Jos√© Weibel?
Bueno, él fue interrogado y de allí salió un equipo y lo mataron en el interior del Cajón del Maipo y luego lo tiraron al río.
-¬ŅPodr√≠a identificar el lugar?
Creo que sí porque allí se hicieron otras operaciones, la de Carlos Bratti Cornejo, por ejemplo.

-¬ŅQui√©n era Bratti Cornejo?
Fue colega mío. Soldado primero de la Fuerza Aérea, pero trabajaba en nuestro servicio, claro que llegaba esporádicamente a la Academia de Guerra porque trabajaba en la Base Aérea El Bosque, trabajaba todo el sector de La Granja. Lo mataron en el Cajón del Maipo junto al informante comunista Flores (Carol Flores).
-¬ŅLos mataron a los dos?
Sí, porque intentaron cambiarse de servicio e irse a la DINA. En ese tiempo la DINA les ofreció mejor remuneración económica, automóvil, casa. Los jefes se reunieron y decidieron que eso era traición porque la información nuestra la estaban pasando a la DINA y entonces ellos llegaban antes que nosotros a ejecutar una operación. Por ejemplo, incautar automóviles. Una vez se descubrieron unos tanques de combustible que tenía el MIR, no recuerdo el lugar pero quedaba cerca de Las Condes, sólo nosotros sabíamos de su existencia y llegó la DINA y los requisó. Hubo sospecha de que alguien estaba pasando información y se supo que eran ellos. En la institución se les hizo un proceso y el director de Inteligencia lo dio de baja. Dos meses después salió la orden, los empezamos a buscar y los mataron.
-¬ŅRecuerda usted detalles de la ‚Äúoperaci√≥n Bratti‚ÄĚ?

En ese tiempo nosotros est√°bamos viviendo en la casa de Bellavista, √©ramos ocho agentes m√°s o menos. Me pas√≥ a buscar Adolfo Palma Ram√≠rez alrededor de las diez de la noche y me dijo que hab√≠a una operaci√≥n. Nos fuimos a ‚ÄúLa Firma‚ÄĚ, como le llam√°bamos nosotros, que es la casa de calle Dieciocho, el ex local del diario Clar√≠n. All√≠ hab√≠a otros oficiales de Carabineros, de la Marina. Estaban todos los jefes del Operativo Conjunto. Me sorprendi√≥ que hubiera pisco en la mesa, una especie de c√≥ctel peque√Īo. Uno de los presentes me dio una pastilla y me dijo que me la tomara. Yo me di cuenta de inmediato que era droga. La conversaci√≥n sigui√≥ hasta que el trago se termin√≥. Yo no sab√≠a de qu√© se trataba. A un centinela le dijeron que trajera ‚Äúel paquete‚ÄĚ, as√≠ llaman a los detenidos. En ese momento vi que entraron con Bratti esposado y los ojos vendados.

¬ŅDesde cu√°ndo conoc√≠a a Bratti?
√Čl ingres√≥ antes que yo. Yo lo conoc√≠ el a√Īo 1974 en la Academia de Guerra, despu√©s dej√© de verlo un tiempo hasta que apareci√≥ nuevamente trabajando con nosotros.

-¬ŅQu√© paso luego? Me refiero a cuando lleg√≥ esposado‚Ķ
Le hicieron preguntas. Se notaba que estaba muy choqueado. Estaba drogado. Le dieron órdenes luego al centinela para que lo sacara de la especie de living en que nos encontrábamos y salimos a los vehículos. Creo que iban dos autos. Adolfo Palma iba en uno de ellos conduciendo. A mi lado iba un agente de Carabineros y otro oficial de Carabineros también. Nos dirigimos al Cajón del Maipo.

ASESINATOS EN EL CAJON DEL MAIPO
-Descríbame el lugar en el Cajón del Maipo donde mataron a Bratti.
Hay que pasar San Alfonso, El Melocotón y cuando el camino cruza el río, pasábamos el puente e inmediatamente doblábamos a la izquierda. Nos internábamos por un camino de tierra unos 10 ó 15 kilómetros, no recuerdo con exactitud. Allí había unos acantilados.
-¬ŅEstaba vivo Bratti?
Drogado creo, pero vivo. Lo pararon al frente de una piedra y √©l insisti√≥ en que le sacaran la venda y le soltaran las esposas. Supuso que lo iban a matar. Palma le pregunt√≥ que c√≥mo quer√≠a morir, si quer√≠a arrancar. Se pretendi√≥ hacer un juego macabro por cierto. Bratti dijo que quer√≠a morir sin venda y sin esposas. Estaba muy entero. Palma entonces, se dirigi√≥ a m√≠ y me orden√≥ que le retirara las esposas. Recuerdo que cuando me acerque a sacarle las esposas, √©l me dijo que hac√≠a mucho viento y agreg√≥: ‚ÄúEst√° fr√≠a la noche Papudo‚ÄĚ. S√≠, le contest√©, pero yo estaba quebrado a pesar de estar drogado. Ten√≠a miedo, pens√© que los dem√°s que participaban eran todos oficiales, salvo un agente de Carabineros y que quiz√°s me iba a ir yo tambi√©n con Bratti p¬īabajo. Me dio mucho miedo cuando me ordenaron: ‚Äú¬°Ya, s√°cale las esposas!‚ÄĚ.

Ellos estaban como a diez metros. Cumplí la orden, me devolví donde Palma y me mandaron a los vehículos. No recuerdo a qué fue, si a buscar algo, no sé. Cuando iba caminando hacia los vehículos, en una noche muy clara, sentí la ráfaga. Cuando volví al lugar había cordeles y ya estaba muerto. Me dijeron que lo amarrara y le pusiera unas piedras y lo tiramos por el acantilado.
-¬ŅLe puso s√≥lo piedras? ¬ŅNo incluyeron amarras con alambre?
No lo recuerdo. El hecho es que después se comentó que debíamos haberle puesto otra cosa porque apareció el cadáver, a los pocos días, en el Canal San Carlos. Palma me dio la mano para que yo me acercara al acantilado y lo soltara en el río.

-¬ŅUsted lo tir√≥ al r√≠o?
S√≠, yo lo hice. En ese instante pens√© que tambi√©n me iban a soltar a m√≠. Me dio mucho miedo pero lo solt√©. Despu√©s regresamos a los veh√≠culos y volvimos a ‚ÄúLa Firma‚ÄĚ donde tomamos otra botella de pisco y luego me fueron a dejar a la casa. L√≥gicamente me pidieron que no hiciera comentarios de lo que hab√≠a sucedido, pero dentro del servicio se sab√≠a de todas las operaciones que se realizaban.
-¬ŅC√≥mo supo usted que estaba drogado?
Sentía como que no pisaba, no coordinaba. Recuerdo además, que fumaba y era como que no estuviera fumando.

-¬ŅQu√© sinti√≥ cuando asesinaron a su compa√Īero de servicio?
Hasta ese momento pensaba que nos había traicionado. Porque nos dijeron que pasaba información al MIR y al Partido Comunista. Sentía pena pero en el fondo tenía rabia porque nos dijeron que había entregado una lista con nuestros domicilios, los lugares que frecuentábamos, etcétera, para que nos mataran. Pensé entonces que estaba actuando bien por el hecho de que Bratti era un funcionario.
-¬ŅC√≥mo supo usted que esa no era la verdad?
El a√Īo 1979 estuvimos trabajando en Antofagasta, no en subversi√≥n. Y Adolfo Palma Ram√≠rez me dej√≥ en una oportunidad en su casa porque viajaba a Chuquicamata. Le cuid√© su casa y me dediqu√© a escuchar casettes. Encontr√© declaraciones de detenidos, entre ellas las de Bratti. Ah√≠ supe la verdad: se le acusaba de traici√≥n por querer pasarse a la DINA. Yo le hice saber a Fuentes que Palma ten√≠a grabaciones con declaraciones de Bratti y de otros detenidos. Para ese entonces ya no estaba Palma en la FACH. Fuentes dijo que estaba bien porque eso iba a ser un respaldo en caso de que ma√Īana √©l cayera detenido para entregar informaci√≥n.

-¬ŅParticip√≥ Palma en muchas operaciones de detenidos desaparecidos?
En casi todas. Era el segundo de a bordo despu√©s de Roberto Fuentes. √Čl hab√≠a sido de Patria y Libertad. Fue uno de los que participaron en el asesinato del comandante Arturo Araya Peters, el edec√°n de Allende y se jactaba de eso (asesinado por un comando de Patria y Libertad con armas entregadas por la Marina, el 26 de julio de 1973).
-¬ŅHay alg√ļn otro funcionario que haya sido eliminado?
No, de la FACH es el √ļnico que yo conozco.
-¬ŅY Calor Flores?
No era funcionario de la FACH. Era informante.

¬ŅPor qu√© mataron a Flores?
Porque intentó irse a trabajar a la DINA. Fue en 1976, no recuerdo si era DINA o si ya era CNI. En ese problema también estuvo metido Otto Trujillo, era de Patria y Libertad, lo había traído el comandante Fuentes Morrison al servicio. También estuvo implicado en el grupo que se quiso pasar a la DINA. A él lo dejaron en libertad. Por la influencia de Fuentes no lo mataron.

-¬ŅQu√© pas√≥ con Trujillo despu√©s?
Trujillo ahora está trabajando para el SIM, el Servicio de Inteligencia Militar. Recuerdo que como castigo se le mandó a Punta Arenas, él era de allá. Fuentes lo trajo después a Santiago. De repente aparecía trabajando para nosotros. A Trujillo le dijeron que regresara a Punta Arenas, que no volviera más a Santiago, que se olvidara del asunto y de sus amigos. Luego apareció en el SIM trabajando con René Bazoa. Andaban juntos. Hace poco Otto Trujillo fue requerido por la justicia por una estafa. Estuvieron unos detectives en la oficina y le consultaron a Fuentes por él. Fuentes contestó que no tenía idea en consecuencia que sabía que estaba en el SIM.

¬ŅQu√© pas√≥ con Palma Ram√≠rez?
En Pudahuel tiene una distribuidora de frutas, un local grande.
-¬ŅEn qu√© lugar?
Es por Jos√© Joaqu√≠n P√©rez, una calle paralela a esa (da la direcci√≥n exacta)). A Palma le dec√≠amos tambi√©n ‚ÄúFifo‚ÄĚ.
-¬ŅHubo otras operaciones en el mismo lugar del Caj√≥n del Maipo?
Sé de varias, una de ellas la de José Weibel, pero en las otras yo no participé. Carol Flores también fue muerto allí.
-¬ŅEst√° seguro que all√≠ mataron a Jos√© Weibel?
No sé si lo llevaron con otras personas pero sí sé que Weibel murió allí.

EL VIAJE EN HELIC√ďPTERO
-Usted me dijo que también supo de una operación en que lanzaron detenidos desaparecidos desde un helicóptero.
En ese tiempo est√°bamos en la Base A√©rea de Colina, trabaj√°bamos cuatro servicios: SICAR, Armada, Carabineros, Ej√©rcito y nosotros. Supe de una sola operaci√≥n pero puede que hayan hecho m√°s. Fue en el a√Īo 1976, cuando fue combatida la Juventud del Partido Comunista.
-Cuénteme todo lo que recuerda de la operación.
Lleg√≥ un helic√≥ptero de la FACH a Colina y sacaron alrededor de diez o quince personas. Entre esas personas recuerdo claramente que iba un ex regidor (hoy concejal) de Renca que era cojo, ten√≠a sus a√Īos, deben haber sido los mismos que cayeron con √©l en la redada. (Se trata de Humberto Fuentes Rodr√≠guez, detenido desaparecido desde el 4 de noviembre de 1975. Fue arrestado en una camioneta amarilla con distintivo FACH).

-¬ŅSalieron vivos de la Base A√©rea?
S√≠, los drogaban, les daban unas pastillas pero parece que no eran muy efectivas, porque se daban cuenta. Uno de los que particip√≥, ‚ÄúFifo‚ÄĚ, me cont√≥ despu√©s que uno hab√≠a despertado en el vuelo y le hab√≠a pegado un fierrazo. Luego empezaron a lanzarlos al mar, frente a San Antonio creo.

-¬ŅLes hac√≠an algo antes de tirarlos?
Dicen que los abrían.
-¬ŅQue los abr√≠an‚Ķ?
El estomago, para que no floten. Iban comandos de seguridad del Ej√©rcito, creo que con el corvo, antes de tirarlos al mar, los abr√≠an. Fue una sola vez que lleg√≥ el helic√≥ptero. Recuerdo a otro de los que se llevaron, de unos 45 √≥ 50 a√Īos, comunista, peladito, medio moreno, en una oportunidad intento suicidarse y se quebr√≥ un brazo. Se lo llevaron, lo vio un m√©dico y estuvo enyesado harto tiempo. √Čl tambi√©n se fue en el helic√≥ptero. Hab√≠a otro que hac√≠a caricaturas. Los otros no los recuerdo.

-Trate por favor…
Intento, pero no recuerdo ni siquiera sus chapas.
-¬ŅRecuerda los nombres de agente de seguridad que participaron en dicha operaci√≥n?
Rolando Fuentes Morrison es uno y Palma Ram√≠rez. Esos dos eran los jefes. En ese tiempo los que trabaj√°bamos en esto √©ramos muy pocos militares, la mayor√≠a era de afuera. Me acuerdo del ‚ÄúLuti‚ÄĚ, llegaban de repente a la oficina pero dos eran extremistas de derecha que hab√≠an participado en atentados, como el asesinato de Araya Peters, por ejemplo, asaltos bancarios, etc√©tera, durante el per√≠odo de la UP. Les conoc√≠a las chapas no m√°s, nunca les supe los nombres. Eran de buen nivel social. Ellos hac√≠an generalmente todo el trabajo de seguimiento. Los mandaba Palma. Nosotros particip√°bamos en la captura solamente.

¬ŅQu√© otras operaciones se hicieron en Colina?
Muri√≥ otra persona, era de aspecto similar al ‚Äúcamarada D√≠az‚ÄĚ que muri√≥ en la casa de seguridad. Lo mataron los del Ej√©rcito, lo interrogaron y lo dejaron all√≠. Luego lo fuimos a ver y estaba muerto. Lo llamamos, entonces se devolvieron y lo echaron en el portamaletas del auto. No s√© qu√© pas√≥ despu√©s con √©l.
-¬ŅEn qu√© estado estaba?
Golpeado, con moretones por todo el cuerpo, muy r√≠gido. Tengo entendido que le pusieron corriente directa, de 220. Se le ponen dos cables directamente del enchufe, no de la m√°quina especial con que se tortura. Tiene que haber sido el a√Īo 1976 porque ese fue el a√Īo en que trabajamos en Colina, totalmente separados de la Base. Al interior de ella hab√≠a una c√°rcel reci√©n construida para los funcionarios que tienen que cumplir penas militares.
-¬ŅFuncionaba como centro de torturas?

Sí. Estaba nueva. Ellos no la usaron. Incluso creo que no la usaron más porque allí funciona ahora otra cosa. Después fue cuando tuvimos problemas con el Ejército.
-¬ŅQu√© tipos de problemas?
Ellos quer√≠an mandar todas las operaciones y echaban a correr la antig√ľedad entre los jefes. Despu√©s, el Ej√©rcito opt√≥ por no operar con nosotros y empezaron a trabajar aparte. Nosotros seguimos trabajando igual con la Marina y Carabineros. Luego nos fuimos a trabajar a la calle Dieciocho, en el ex edificio del Clar√≠n, que ahora pertenece a DICOMCAR. Ah√≠ ten√≠amos a los detenidos. De ese lugar sacamos a los que mataron en la Cuesta y ah√≠ tambi√©n cayo detenido Contreras Maluje.

-¬ŅParticip√≥ Ren√© Bazoa en esa detenci√≥n?
√Čl era el informante nuestro. Estuvo detenido en Colina. No era informante de antes porque fue torturado en Colina, √©l cambio su vida por la entrega de informaci√≥n. Digo esto porque √©l fue testigo de la operaci√≥n que se hizo con el helic√≥ptero y con la citroneta. Bazoa lleg√≥ con varios m√°s, una mujer, uno que le dec√≠an ‚ÄúFanta‚ÄĚ (Miguel Estay). Despu√©s apareci√≥ Bazoa trabajando con nosotros.

¬ŅCon ustedes o con la DINA?
√Čl empez√≥ a trabajar con los servicios de la FACH y despu√©s tengo entendido que se lo pasaron al Ej√©rcito cuando nosotros dejamos de trabajar la subversi√≥n.
-¬ŅQui√©n asesin√≥ a Ren√© Bazoa?
Tengo entendido que fue el Ejército, el SIM.
-¬ŅQui√©n entreg√≥ a Carlos Contreras Maluje?
(El 3 de noviembre de 1976, a las 11.30 horas en Nataniel Cox, entre Coquimbo y Aconcagua y poco después de haber sido atropellado por un microbus, fue detenido por personal de seguridad. Desde ese día se encuentra desaparecido).

Un hombre alto, medio moreno, nariz respingada, abultada, ojos caf√©, pelo negro y brillante. √Čl hab√≠a estado detenido en el edificio del Clar√≠n y entreg√≥ a Contreras porque dio el contacto. No recuerdo el puesto que ten√≠a este hombre en las Juventudes Comunistas, pero era importante. Lo llam√°bamos ‚ÄúJos√©‚ÄĚ. Hab√≠a otro, el ‚ÄúMacaco‚ÄĚ que le dec√≠an, bajito, morenito, nosotros le pusimos ‚ÄúMacaco‚ÄĚ porque le encontr√°bamos cara de mono. Hab√≠a otro comunista que cay√≥ con el ‚ÄúMacaco‚ÄĚ, era de finanzas y ten√≠a un departamento en el centro. A √©se le dec√≠amos ‚ÄúRelojero‚ÄĚ. Todos esos detenidos se iban el d√≠a viernes a sus casas y los pas√°bamos a buscar el domingo a lugares previamente concertados, la Plaza √Ďu√Īoa, por ejemplo. Cuando ellos nos entregaron a Carlos Contreras Maluje, se fijaron de a poco las reglas.

(Los tres comunistas informantes serían presumiblemente: Vargas, Mallea y Saravia).
-¬ŅMurieron estos hombres?
De todos ellos el √ļnico que muri√≥ fue Contreras Maluje.
-¬ŅD√≥nde viv√≠a ‚ÄúJos√©‚ÄĚ (Vargas)?
Por el sector donde est√° la Municipalidad de Las Condes, creo que la calle se llama Paul Harris. Tengo entendido que todav√≠a vive all√≠ porque hace poco tiempo pasamos con un jefe por all√≠ y dijo: ‚ÄúPor aqu√≠ vive Jos√©‚ÄĚ. Ah√≠ me di cuenta que todav√≠a era un informante porque coment√≥ que se hab√≠a contactado con no s√© qu√© nombre, el de una agente de la CNI.

MUERTE DE UN COMUNISTA
-¬ŅQu√© pas√≥ con Carlos Contreras Maluje?
Recuerdo todo muy bien porque yo particip√©. Lo detuvimos con un familiar o un amigo de Contreras en San Bernardo. √ćbamos con el informante ‚ÄúJos√©‚ÄĚ, que estaba detenido. En ese momento ten√≠amos pr√°cticamente a toda la directiva de las Juventudes Comunistas, nos faltaba Contreras. Para entonces ya trabaj√°bamos s√≥lo con la Marina y Carabineros.

-¬ŅD√≥nde funcionaba el cuartel general?
En calle Dieciocho. Cuando cay√≥ ‚ÄúJos√©‚ÄĚ, en el interrogatorio, √©l dijo que ten√≠a un contacto con Contreras en una casa de San Bernardo. Y nos dijo: ‚ÄúSi me sueltan, yo hago el contacto con √©l y luego nos agarran‚ÄĚ. Lo soltamos, hicimos todo el operativo y detuvimos a Contreras Maluje junto a un joven. Nos cost√≥ mucho detenerlo porque era m√°s o menos fornido. Cuando baj√°bamos por Gran Avenida uno de los veh√≠culos atropell√≥ a una persona y seguimos. Llegando al cuartel comenz√≥ el interrogatorio de Contreras. Le pregunt√°bamos por todos los que ten√≠amos detenidos, y √©l respond√≠a que hac√≠a tiempo que no los ve√≠a o dec√≠a no conocerlos. Le preguntamos por Jos√©, y contest√≥ que no lo ve√≠a desde hac√≠a mucho tiempo. Le sacamos la venda y le mostramos a todos los dirigentes que ten√≠amos detenidos.

Se dio cuenta ‚Äďcreo- que lo hab√≠a entregado Jos√©. En ese momento, √©l dijo que ten√≠a un ‚Äúpunto‚ÄĚ (un contacto) con otro dirigente, no recuerdo con qui√©n, en la calle Nataniel. Los jefes se reunieron porque hab√≠a algunos que no quer√≠an efectuar la operaci√≥n por la importancia que ten√≠a Contreras en el Partido Comunista. Supon√≠a que estaba tramando algo. Se decidi√≥ que la operaci√≥n se llevara a cabo y salimos. Lo largamos en Nataniel y empez√≥ a caminar hacia Avenida Matta. De repente, yo por radio escuch√© que dijeron: ‚ÄúSe tir√≥ a la micro el sujeto‚ÄĚ. Contreras hab√≠a sido torturado hasta las √ļltimas horas de la noche anterior, ten√≠a las mu√Īecas rotas con las esposas. Cuando escuchamos por la radio yo estaba como a siete cuadras del lugar. Cuando llegamos ya se hab√≠a juntado mucha gente.

-¬ŅQu√© sucedi√≥ despu√©s?
Al vernos empez√≥ a gritar que √©ramos de la CNI o de la DINA, no me recuerdo bien ya, que lo quer√≠amos matar, que avisaran a la farmacia Maluje de Concepci√≥n. Gritaba adem√°s, cual era el pecado de ser comunista. Despu√©s empez√≥ a hablar con gestos porque estaba semiinconsciente. Ah√≠ llegaron todos los dem√°s veh√≠culos que estaban participando en el operativo y tambi√©n un radiopatrullas de Carabineros. Ellos no sab√≠an qu√© hacer, si llevarse detenido al chofer de la micro (Luis Rojas Reyes) y miraban a los tipos que se bajaban de los autos con radios, metralletas, pistolas. Luego, uno de los carabineros tom√≥ al chofer y lo llev√≥ a la parte trasera del veh√≠culo para tomarle los datos y despu√©s le dijo: ‚Äúya s√ļbase y v√°yase no m√°s‚ÄĚ. Cuando quisimos subirlo al veh√≠culo, Contreras Maluje gritaba que no, que no quer√≠a que se acercaran los de la DINA. Le pidi√≥ incluso ayuda a Carabineros y dec√≠a: ‚ÄúMe han torturado‚ÄĚ y mostraba las mu√Īecas que ten√≠a rotas. No quer√≠a subirse pero lo logramos meter a un autom√≥vil Fiat 125 celeste cuya patente estaba a nombre del director de Inteligencia de la Fuerza A√©rea, general Enr√≠que Ruiz Bunger. A todo esto el general no ten√≠a idea. En todas las operaciones el que mandaba era Roberto Fuentes Morrison. Incluso ese auto no debi√≥ haber participado en el operativo porque andaba con la patente derecha, no era una patente falsa. Por eso lo llamaron despu√©s a declarar por el proceso que hubo.

¬ŅA qu√© lugar lo llevaron?
Al cuartel de la calle Dieciocho. Allí fue golpeado. Llegó herido, con la cabeza rota y un brazo facturado. Lo bajaron como un paquete. Lo tiraron dentro del calabozo a puras patadas. Le dieron fuerte. Dijeron que había traicionado.
-¬ŅCu√°ndo y c√≥mo lo mataron?
En la noche. Estuvo todo el d√≠a en el calabozo. Le pegaron por pegarle porque ya nadie le preguntaba nada. Un suboficial de Carabineros le peg√≥ una patada en la cara y le fractur√≥ la nariz. Al otro d√≠a, cuando llegu√©, supe que lo hab√≠an llevado a enterrar al mismo lugar de la Cuesta donde yo hab√≠a ido antes. Un equipo de Carabineros sali√≥ temprano a hacer el hoyo. Yo estaba ah√≠ y les pregunt√© d√≥nde iban, y respondieron: ‚Äúal mismo lugar donde fuimos la otra vez‚ÄĚ.

-¬ŅQui√©n dirigi√≥ la operaci√≥n?
Roberto Fuentes Morrinson.
-¬ŅD√≥nde est√° ubicado el lugar donde fue enterrado Carlos Contreras Maluje y otros detenidos desaparecidos?
En una Cuesta en el camino Melipilla. Es una bifurcación del camino principal y nosotros doblamos a la derecha. Recuerdo que hay un desvío, avanzábamos por ese camino hasta un puente, pasando el puente empezaba la Cuesta. Como en la tercera o cuarta curva había un camino secundario, una huella. Había que internarse por allí unos 100 metros. Allí procedíamos a dejar los detenidos y los fusilábamos en el lugar. Allí mismo eran enterrados.

-¬ŅSin dinamitarlos?
No. Sólo se les disparaba con armas con silenciador.
-¬ŅLlegaban vivos all√°?
Sí.
-¬ŅCu√°nta gente llev√≥ usted?
Dos personas, pero anteriormente habían ido con otros detenidos al mismo lugar, unas ocho personas más o menos. En la operación en la que yo participé había un olor típico de cementerio. Se notaba que antes habían ido a hacer otras operaciones. Esas operaciones se hacían en conjunto con el SICAR y la Armada.
-¬ŅQu√© sabe de las muertes de otros detenidos desaparecidos, como Eduardo Paredes, Bautista Von Showen, Enrique Par√≠s‚Ķ? (le entrego una lista haciendo una pausa entre cada hombre)
No, no tengo idea.
-¬ŅNo hac√≠an comentarios entre ustedes?
Mucho compartimentaje. Lo que hace mi unidad no tiene por qué saberlo otra.

¬ŅPor desconfianza?
Sí, mucha.
EL JURAMENTO DE LA FACH
-¬ŅSab√≠a usted que en cualquier momento tambi√©n lo pod√≠an matar?
Siempre lo supe.
-¬ŅHizo alg√ļn juramento en la FACH antes de iniciar su trabajo?
Tengo un documento firmado en la Direcci√≥n de Inteligencia de la FACH en el que se dice que todo lo que haga no debo comentarlo, y si el d√≠a de ma√Īana me echan del trabajo, debo seguir llevando una vida normal, pero no debo involucrar a nadie. Incluso dice que el que cae detenido, cae solo, todas las acciones las hizo solo, nunca cont√≥ con el apoyo de la instituci√≥n.

-¬ŅEn qu√© otras operaciones particip√≥?
En Fuenteovejuna y Janequeo.
-¬ŅC√≥mo fueron esas operaciones?
Hab√≠a que detectar a los que mataron al intendente de Santiago, Carol Urz√ļa. A nosotros nos llamaron cuando ya la operaci√≥n estaba armada. Al equipo de contra subversi√≥n de la FACH le pidieron una colaboraci√≥n. La CNI ya hab√≠a hecho los seguimientos, ten√≠a detectadas las casas, todo. Ah√≠ cayeron presos los que est√°n detenidos actualmente, a uno que le dec√≠an ‚ÄúPitufo‚ÄĚ Palma. El d√≠a de la operaci√≥n estuve todo el tiempo en una camioneta. De repente se nos avis√≥ que si sal√≠a el ‚Äúuno‚ÄĚ -los ten√≠amos por n√ļmero de acuerdo a su importancia-, se iniciaba toda la operaci√≥n. Por radio escuch√©: ‚Äúsali√≥ el uno, ¬°s√≠ganlo!‚ÄĚ, hizo contacto con otro y despu√©s se separaron y los detuvieron a los dos. A otro lo agarraron aqu√≠ al frente de Capuchinos, uno gordo, no recuerdo su nombre.

-Contin√ļe‚Ķ
Al que m√°s recuerdo es a Palma, que fue sacado de un colectivo o de un taxi. En la tarde nos dirigimos a la casa de Fuenteovejuna. Nos reunieron antes en un supermercado por ah√≠ cerca. √Čramos alrededor de 60 agentes. Lleg√≥ un jeep con una ametralladora punto 30, nos reuni√≥ uno de la CNI, tengo entendido que es oficial de Carabineros, y dijo: ‚ÄúBueno, aqu√≠ ning√ļn huev√≥n vivo, todos muertos‚ÄĚ.

-¬ŅCu√°ntos sospechosos eran?
Tres. Nosotros cerca de sesenta. De repente yo vi entrar el jeep que se estacionó. Justo al frente de la casa hay un pasaje. Dieron la orden por radio que tomáramos todas nuestras posiciones y luego, el mismo oficial preguntó si estaba lista la base de fuego. Yo no tenía idea de qué se trataba: era el jeep que estaba preparado, el jeep que tenía la CNI con una ametralladora que sale con un mecanismo hidráulico. Salió la ametralladora y empezó a disparar a la casa durante alrededor de un minuto. Después, por un altavoz se les conminó a rendirse diciéndoles que estaban rodeados por fuerzas de seguridad. Uno salió con las manos en alto, y cuando venía saliendo lo rafaguearon. De adentro respondió el fuego una mujer. Inmediatamente la casa comenzó a incendiarse por los efectos de una bengala.

¬ŅLa bengala fue lanzada por ustedes?
Sí, por uno de los agentes que estaban apostados en el interior y al parecer cayó en algunos documentos, papeles y se dio inicio al incendio de la casa.
-¬ŅLa bengala ten√≠a por objeto incendiar la casa?
No. Iluminarla para ver si hab√≠a m√°s personas adentro. Sab√≠amos que hab√≠a dos muertos, pero eran tres personas, a√ļn no ten√≠amos conocimiento que Villavela hab√≠a muerto. Por la posici√≥n en que fue encontrado posteriormente supimos que muri√≥ con las primeras r√°fagas de ametralladora sorpresivas.
-¬ŅCu√°l fue su papel en la operaci√≥n?
Disparar en caso de que alguien saliera de la casa. En realidad no fue necesario. Era una cosa de locos, toda la gente disparaba. Yo le disparé a un foco que había frente a la casa para obscurecer más el sector. Después, me preocupé de sacar a la gente de las casas de los lados, a los vecinos.

-¬ŅQu√© pas√≥ despu√©s?
Llegó investigaciones y tomó en sus manos el caso, el asunto digamos legal. Luego, nos fuimos a Janequeo, en Quinta Normal, y como algunos de nuestros agentes se encontraban sin balas, por haber utilizado todo el stock, pasamos a buscar a nuestra oficina. Cuando llegamos a Janequeo ya nos estaban esperando. El mismo jeep estaba haciendo su trabajo.
-¬ŅCu√°ntos eran los sospechosos?
Dos personas y deben haber habido unos cuarenta agentes, entre gente de la CNI y de la Fuerza A√©rea. S√© que a uno de los extremistas lo mataron pasando una plaza que hay por ah√≠ cerca. No llevaba armas, despu√©s apareci√≥ en la presa con un arma, pero se la puso la CNI. ‚ÄúJos√©‚ÄĚ, un argentino, muri√≥ en el patio de la casa.

-¬ŅQu√© paso con los cad√°veres? ¬ŅTambi√©n se hizo cargo Investigaciones?
Después que nosotros terminamos nuestra parte en la operación, nos devolvimos a la oficina. La CNI siguió trabajando sola.
-¬ŅSabe usted de donde provino la informaci√≥n sobre este grupo mirista?
No, no lo sé. Sí sé que el MIR y el Partido Comunista están infiltrados por la CNI.

-¬ŅEn este momento?
Sí.
-¬ŅC√≥mo lo prueba?
Me lo dijo un agente de la CNI. Hacen operaciones, matan personas cuando quieren. Ellos saben dónde está fulano, zutano, perengano. Incluso la gente que se asiló recientemente en la Nunciatura estaba vigilada.
-¬ŅPor qu√© quiso hablar conmigo?
Porque quer√≠a desahogarme. Compr√© la revista Cauce y me puse a leer. No ten√≠a idea sobre la muerte del cu√Īado de Juan Delm√°s. Vi qui√©n era el periodista que hab√≠a escrito esa cr√≥nica y la escog√≠. Pero a esto le vengo dando vuelta hace varios meses. Hoy d√≠a me decid√≠.
-¬ŅQu√© otros trabajos de este tipo a desarrollado?
Desde fines de 1976 en adelante la Fuerza Aérea se retiró de la acción antisubversiva. Sólo actuamos esporádicamente porque Roberto Fuentes, el comandante, tiene contactos y es muy amigo con la gente de la CNI.
-¬ŅRoberto Fuentes Morrison sigue perteneciendo a la Fuerza A√©rea?
Sí, pero ni siquiera trabaja, la jefatura no le da trabajo. Está ahí no más.

LA ESTRUCTURA DEL TERROR
-¬ŅQu√© contactos tiene usted con la CNI?
Todos los servicios tienen un contacto que se llama el ‚Äúcanal t√©cnico‚ÄĚ. Para traspasar informaciones hay contactos personales.
-¬ŅNo ha habido ning√ļn operativo en el que le haya tocado participar?
Sí, un operativo para el que nos solicitó Carabineros. Nosotros, el equipo que yo conformo, estamos bien considerados dentro del trabajo de la contra subversión. Nos tienen por buenos. Fuimos llamados para hacer unos allanamientos en Pudahuel.

-¬ŅQu√© indicaciones les entregaron?
Tienen que ir a esta casa y estos son los dos sujetos que buscamos. Creo que estaban involucrados en la muerte de un carabinero. El pasaje creo que se llamaba ‚ÄúApolo‚ÄĚ.
-¬ŅDescubri√≥ algo?
Armas, no. Sólo documentación, propaganda, nada de importancia…
-Pero la televisión mostró armas…
Esa vez se hizo un allanamiento en el que participaron alrededor de 200 carabineros. Se allan√≥ creo la mitad de la comuna de Pudahuel. Si en otro lado aparecieron armas, a m√≠ no me consta. Todo se llev√≥ a la Comisar√≠a de Santo Domingo. Estaba en el suelo todo el material incautado, pero armas no hab√≠a en ning√ļn lado.
-¬ŅQu√© pas√≥ en la Comisar√≠a?
Cuando llegamos a la Comisaría de Santo Domingo, pasado Matucana, había más de cien detenidos de Pudahuel y algunos de Renca. Estaban todos en el patio de la Comisaría, puestos contra la muralla, vendados, con capucha. Luego ingresó un vehículo con los vidrios polarizados, sacaban uno a uno a los prisioneros y los ponían al frente del auto, con las luces altas. Les sacaban las capuchas y en el interior del auto había uno que indicaba quiénes eran y quiénes no eran. Al parecer era un hombre que había caído detenido tres días antes.

-¬ŅSu se√Īora sab√≠a qu√© clase de trabajo realiza?
Sabe que trabajo en seguridad, pero no los trabajos específicos que yo realizo.
-¬ŅCu√°ndo se cas√≥?
Hace seis o siete a√Īos. Conviv√≠ con ella y me cas√© legalmente despu√©s.
-¬ŅCu√°ndo la conoci√≥?
En 1975, creo. Llegué a vivir a su casa, de uniforme, como aviador. Y de repente pelo largo, me pasaban a buscar en auto, bajaban tipos con ametralladoras. Se dio cuenta que tenía que ver con seguridad.
-¬ŅNunca le pregunt√≥ nada?
Sí, pero yo le decía que eran trabajos institucionales, nada que ver con la DINA o la CNI.

¬ŅElla se preocupaba?
S√≠, mucho. Mi se√Īora despu√©s se empez√≥ a dar cuenta y tuvo la certeza con la operaci√≥n de Fuenteovejuna. Llegu√© con mi pantal√≥n con sangre y ella hab√≠a escuchado las noticias. Me pregunt√≥ si trabajaba en el lugar y tuve que decirle que s√≠. Como ella es muy reservada, no dijo nada pero s√© que se tiene que haber preocupado mucho.
-¬ŅNo le dieron ganas de hacer otro trabajo?
Yo llegu√© a hacer el Servicio Militar a la FACH, a los 18 a√Īos, cuado reci√©n sal√≠ del liceo.

TRATAMIENTO PARA LOS NERVIOS
-¬ŅNunca estuvo relacionado con actividades pol√≠ticas?
No. El a√Īo 1973 ten√≠a 17 a√Īos. Llegu√© a esto en una forma‚Ķ, quiero decir que no lo busqu√©. De repente me vi involucrado en esto.
-¬ŅSaben sus padres qu√© tipo de trabajo ha realizado?
Saben que soy agente de seguridad, o sea la parte legal del asunto, la seguridad del territorio pero nunca en…
-¬ŅConoci√≥ a Osvaldo Romo?
No. Lo √ļnico que s√© es que le dec√≠an ‚ÄúEl Dedo de Yeso‚ÄĚ, porque lo usaba para indicar‚Ķ, al menos dentro del servicio se le conoce as√≠.
-¬ŅD√≥nde vive?
En la población Juanita Aguirre, de la Fuerza Aérea.
-¬ŅArrienda o es propietario?
La Fuerza Aérea nos da la casa. No pagamos arriendo.
-¬ŅHa estado enfermo de los nervios alguna vez?
Sí, estuve en tratamiento, hay varios casos, muchos hospitalizados.

-¬ŅD√≥nde los hospitalizan?
En la Cl√≠nica √Ďu√Īoa. Hay un convenio con esa cl√≠nica. A mi me atendi√≥ un psiquiatra.
-¬ŅLe preguntaba sobre estas mismas cosas?
No, porque el médico es del servicio. Yo pedí asistencia médica porque estaba muy tenso, nervioso. Conversé con un psicólogo y éste me mando a sacarme un electroencefalograma. Después me citó varias veces a conversar con él, armé cubos, etcétera, luego determinaron que mis problemas eran derivados de mis problemas económicos.
-¬ŅFue en profundidad el tratamiento?
No. Fue muy superficial.

-¬ŅDespu√©s c√≥mo se sinti√≥?
Los problemas contin√ļan pero me siento bien. Lo que quiero decir es que los problemas que tengo son conmigo mismo. O sea, lo que estoy haciendo ahora.
-¬ŅPero por qu√© no le contaba esto al psiquiatra?
No se lo pod√≠a decir. ¬ŅC√≥mo le voy a decir que estoy aburrido de esto, que me quiero ir, que no quiero trabajar m√°s ac√°, que estoy asqueado de este trabajo. ¬°Imag√≠nese!, el psiquiatra del servicio‚Ķ Me iba a durar re poquito la vida.

-¬ŅC√≥mo se llamaba el psiquiatra?
Hay tres m√©dicos. El que me atendi√≥ no s√© si es psiquiatra o psic√≥logo. Es muy importante, est√° considerado entre los mejores de Chile. Incluso ha participado en foros en televisi√≥n. Tengo entendido que trabaja en Canal 7 y hace campa√Īas de propaganda.
-¬ŅC√≥mo se llama?
Aracena.
-¬ŅLe hac√≠a preguntas relacionadas con su trabajo?
No, con mi familia nada más. Del trabajo no porque sabe todo. Nos conoce bien a todos. Otro de los médicos se apellida Rey y el tercero participa poco, su nombre no lo recuerdo pero tiene cara de loco, es más bajo que yo, usa los pantalones cortos, camina medio raro, usa anteojos ópticos, pelo liso, semi canoso. Pero Aracena sí que ha participado en contra subversión.

-Si un compa√Īero suyo desaparece, ¬Ņpueden preguntar a sus jefes por √©l?
Se pregunta, siempre que no exista lo que se llama cobertura, o sea, que fue trasladado, que fue dado de baja o en √ļltimo t√©rmino que fue sorprendido en una u otra cosa y est√° detenido. Ah√≠ nadie lo puede visitar porque el que lo visite se va de baja. Le echan a perder la imagen como se dice.
-¬ŅQu√© misi√≥n estaba cumpliendo usted en este momento?
Hacía un curso de cuatro meses de Inteligencia de seguridad territorial, pero de eso no voy a hablar ni una sola palabra.
-¬ŅQu√© piensa usted del general Pinochet?
No me gusta. Creo que es el pensamiento de la Fuerza Aérea. No nos gusta porque es un dictador. Se rompieron las relaciones digamos cuando salió el general Gustavo Leigh. Dentro de los generales hay una cierta división por el general Pinochet…

-Y a usted, ¬Ņpor qu√© no le gusta?
Pienso que las ideas se deben combatir con ideas. Esto lo vengo pensando desde hace mucho tiempo. Si alguien me dice a mí que es comunista y… bueno, yo no lo puedo matar, tengo que demostrarle que está equivocado. Es que un país no se puede…

‚ÄúHAY MIEDO‚ÄĚ
-¬ŅEst√° convencido de lo que esta diciendo?
Totalmente.
-¬ŅSus compa√Īeros opinan lo mismo?
No se pronuncian abiertamente. Hay miedo a las represalias. Uno no puede opinar libremente. Nadie le va a preguntar a uno o a un jefe ‚Äú¬Ņqu√© te parece el general Pinochet?‚ÄĚ. Eso no se hace.
-¬ŅConoci√≥ usted al general Leigh?
El día que dejó de ser miembro de la Junta de Gobierno. Trabajábamos en una casa de seguridad, pero no en contra subversión. De repente, llegó un oficial nuestro y eligió gente. A mí me eligieron -creo por la experiencia- para que prestáramos protección a la escolta del general. Nos fuimos al Ministerio de Defensa en un Fiat 125 y no nos querían dejar pasar. Le tiramos el auto encima a un centinela del Ejército que tenía cortado el camino por Gálvez.

El conscripto no hizo nada, no se atrevi√≥. Luego esperamos que saliera el general. Hab√≠a muchos periodistas en el sector, gente que aplaud√≠a y en eso lleg√≥ un auto Chevy Nova. Se baj√≥ un oficial rubio y convers√≥ con nuestro oficial y le dijo que la seguridad del general Leigh estaba en manos de ellos. Nuestro oficial le dijo que no, que lo escoltar√≠amos hasta su casa y que las √ļnicas √≥rdenes que esper√°bamos eran del general Leigh, que segu√≠a siendo nuestro comandante en jefe. Pero ya hab√≠a jurado el general Fernando Matthei. Recuerdo que uno de los guardaespaldas del general Leigh le peg√≥ un pu√Īete a un comando del Ej√©rcito que no lo quer√≠a dejar pasar hacia una oficina. De todas maneras no nos dejaron entrar al Ministerio. Se arm√≥ una discusi√≥n entre los dos oficiales y el nuestro dijo: ‚ÄúUstedes se bajan, en caso de que este Chevy Nova se mueva, lo repelen‚ÄĚ. No se atrevieron.

-¬ŅQu√© pas√≥ despu√©s?
Luego nos fuimos escoltando hasta el edificio Diego Portales. Nosotros nos bajamos con nuestras armas en la mano y creo que el general Leigh se asombr√≥ mucho. Cuando bajan hay un centinela que dice: ‚ÄúBaja el uno‚ÄĚ, ese es el general Pinochet; ‚Äúbaja el dos‚ÄĚ y as√≠ sucesivamente. Cuando sali√≥ el general Leigh, dijo ‚Äúbaja el‚Ķ‚ÄĚ y no supo qu√© decir. Lo acompa√Īamos hasta su casa. All√° Leigh nos form√≥ a todos y se despidi√≥ de cada uno de nosotros y nos dijo que ten√≠amos que seguir prest√°ndole apoyo al nuevo comandante en jefe. Cuando le dijeron que alguien quer√≠a hablar con √©l, respondi√≥ que no quer√≠a a nadie de la Junta, ni ministro ni nadie. Se junt√≥ mucha gente fuera de la casa. Nosotros seguimos vigilando el lugar y echamos a los CNI: estaba lleno de autos de la CNI. Para evitar problemas se fueron.
-¬ŅNo pens√≥ nunca que todas las cosas y trabajos como usted les llama iban a salir un d√≠a a la luz?

Sí, lo pensé.
-¬ŅHay gente de la FACH en la CNI en estos momentos?
No. Los retiró el general Matthei después del caso de la dinamitada.
-¬ŅCaus√≥ mucha conmoci√≥n en la FACH?
Sí, pero no por un problema sentimental. Encontramos que era un trabajo mal hecho. Una estupidez. Por eso mismo causó revuelo, porque había mucha gente nuestra trabajando en la CNI.
-¬ŅPero no hab√≠an retirado el a√Īo 1976 a su gente de la CNI?
S√≠, pero como una semana antes se hab√≠a enviado nuevamente gente en comisi√≥n, por un a√Īo. Cuando se supo el caso de la dinamitada, al d√≠a siguiente lleg√≥ una orden del general Matthei pidiendo que toda la gente regresara. La orden lleg√≥ a las ocho de la ma√Īana a la CNI, a la diez se retir√≥ toda la gente. Y al que no quer√≠a regresar se le dio de baja en la Fuerza A√©rea y la CNI se hac√≠a cargo de ellos, pero no como funcionarios FACH.

¬ŅNo provoc√≥ problemas eso?
Problemas con el Presidente Pinochet, s√≠. Cuando se pidi√≥ gente nuestra para la CNI fue por una orden de √©l. En realidad pidieron de todas las instituciones. La √ļnica rama que retir√≥ su gente fue la FACH, los otros siguieron trabajando. Nosotros pensamos que iba a haber un quiebre porque el general Matthei pas√≥ a llevar una orden del Presidente.
-¬ŅEn qu√© forma?
Cuando se solicit√≥ gente nuestra para la CNI, la FACH se opuso, pero luego sali√≥ una orden directa del Presidente de la Rep√ļblica exigiendo que Matthei enviara gente. Con el problema de la dinamitada‚Ķ se pens√≥ que habr√≠a un quiebre. El mismo √Ālvaro Valenzuela, jefe de operaciones de la CNI, que qued√≥ a cargo de nuestra gente, primero estaba muy prepotente y despu√©s tuvo que aceptar que los regresaran a la unidad de la FACH. Por eso mismo, despu√©s la Fuerza A√©rea solicit√≥ a todo el personal de seguridad que entreg√°ramos toda la numeraci√≥n de nuestro armamento. Para tener absoluto control y que nuestras armas no aparezcan mezcladas en un hecho delictual o algo raro que no tenga relaci√≥n con la instituci√≥n. Eso pas√≥ hace como dos meses m√°s o menos.

-¬ŅHubo otro momento de quiebre institucional que usted recuerde?
Sí, debe haber sido en febrero o marzo, marzo más seguro. Parece que hubo un quiebre al interior de la Junta, porque nosotros tuvimos que vigilar durante una noche el movimiento de los regimientos. Fue una sola noche porque al otro día se levantó la alerta.
-¬ŅEn qu√© lugar vigil√≥ usted?
Tuve que controlar con mis compa√Īeros el √°rea de Independencia, el Regimiento Buin. Ver si hab√≠a movimiento de camiones, cualquier cosa extra√Īa. Tambi√©n deb√≠amos estar alerta en mi unidad por si hab√≠a movimiento desde Peldehue y El Salto.

-¬ŅOcuparon todo Santiago me imagino?
Por supuesto. Se comentó después que se estaba esperando que Pinochet firmara un decreto que afectaba a la Fuerza Aérea y entonces nosotros íbamos a estar en contra de esa iniciativa. Quisimos evitar sorpresas, como sucedió con el caso del general Leigh y por eso controlábamos por si había movimientos para destituir al general Matthei.
-Volvamos a lo personal, el adiestramiento que ustedes tienen, ¬Ņno lo lleva a pensar que el tipo de trabajo que est√°n haciendo es absolutamente anormal?

Pienso que s√≠. Uno act√ļa, no piensa, s√≥lo act√ļa. Queremos ser eficientes y por eso mientras menos huellas quedan, mejor hecho est√° el trabajo que uno realiza.
-Para las protestas, ¬Ņno jugaban un papel?
Nunca hemos participado. Hacemos un d√≠a com√ļn y corriente. La orden la imparti√≥ el general Matthei, √©l est√° muy preocupado de la imagen de la instituci√≥n, quiere que la FACH desarrolle solamente su labor profesional y no pretenda m√°s.
-¬ŅEn qu√© consiste su trabajo institucional?
B√°sicamente en la defensa territorial, para eso fueron creadas las Fuerzas Armadas.

LA MAQUINA DE MUERTE
-¬ŅHa matado a sangre fr√≠a alguna vez?
No.
-¬ŅEstaba usted realmente consciente del tipo de trabajo que hac√≠a?
Sí, hasta ahora.
-Pero‚Ķ ¬Ņse da cuenta?
Sí.
-¬ŅC√≥mo pudo hacerlo?
Es una m√°quina que lo va envolviendo a uno hasta el punto de la desesperaci√≥n, como me ha ocurrido a m√≠ ahora. S√© que en este momento me estoy jugando la vida. Yo s√© que quiz√°s mi familia no me va a acompa√Īar. Ni siquiera est√°n de acuerdo con lo que he hecho, pero ten√≠a que contarlo. Me sent√≠a mal, estaba asqueado. Como le dec√≠a, quiero volver a ser civil.
-Pero usted lleva diez a√Īos como agente de seguridad, ¬Ņno cree que de todas las balas que ha disparado‚Ķ?
Es muy probable porque he participado en varios tiroteos. Es muy probable…

-¬ŅHa torturado?
Sí.
-¬ŅEn qu√© consist√≠an esas torturas?
Aplicación de corriente, golpes…
-¬ŅC√≥mo se comporta usted como padre?
Soy un mal padre.
-¬ŅPor qu√©? ¬ŅLes pega a sus hijos?
No, pero juego raramente con ellos.
-¬ŅA qu√© lo atribuye?
No lo sé. Creo que en todo este tiempo he empezado a mirar la vida de otra manera. Me he dado cuenta de la situación por la que he pasado. No quiero que mis hijos me quieran. Sé que cualquier día me van a matar y no quiero que sufran. Por eso soy así en mi casa. Incluso mis hijos quieren más a los tíos. Cuando éstos llegan, mis hijos corren, los abrazan, los saludan… Cuando llego yo, a veces corren y yo no les hago mucho caso. Los quiero, pero no en el sentido que debería ser…
-¬ŅPero usted ha querido alguna vez a alguien? ¬ŅHa sentido cari√Īo por alguna persona?

Sí, claro que sí, pero tengo una forma muy particular de querer a las personas. No sé como explicarlo… Prefiero que a mí no me quieran. Con mi familia soy muy distinto. No visito nunca a mis padres.
-¬ŅSiempre fue as√≠?
No. Cuando era muchacho me iba bien en los estudios. Era cari√Īoso y regal√≥n de mis padres a pesar que soy el hermano del medio, somos tres hermanos. Era muy sentimental, despu√©s todos esos valores los fui perdiendo.

-¬ŅY no se daba cuenta?
Claro que sí y eso me producía conflictos.
-¬ŅC√≥mo los solucionaba?
No los solucioné nunca en realidad. Los dejaba pasar.
-¬ŅTiene resentimientos contra la instituci√≥n?
Contra ella, claro que no. Contra los que me transformaron, sí. Con los jefes que me llevaron a hacer lo que hice. Contra la institución no, tampoco contra las Fuerzas Armadas.
-¬ŅQui√©nes fueron esos jefes?
Roberto Fuentes Morrison.

-¬ŅCu√°ndo lo conoci√≥?
El a√Īo 1974, en la Academia de Guerra. √Čl no era de la FACH. Tengo la impresi√≥n que el a√Īo 1975 fue nombrado subteniente de reserva. √Čl siempre dio a entender que antes estaba infiltrado en Patria y Libertad. En 1980 fue baleado, le pegaron dos balazos y lo ascendieron a comandante. En este momento es comandante de escuadrilla, de reserva claro. Le gusta mucho lucir el uniforme.
-¬ŅQu√© tipo de persona es Roberto Fuentes?
Es alegre, siempre se le ve alegre, jovial.
¬ŅSiempre fue √©l el que ordenaba matar?
Siempre salía en los operativos y era él que participaba con los jefes de Carabineros, de la Marina y del Ejército que trabajaban con nosotros. Dictaminaban a quien se mataba, por eso dudo que los jefes máximos de la FACH sepan qué pasó realmente.
-¬ŅEst√° seguro que en este momento Fuentes Morrison no hace nada en la FACH?
Nada, a excepci√≥n que a veces trabaja con la CNI, pero porque √©l se ofrece para cooperar, hace contactos, favores personales. Ah√≠ me enter√© que en la CNI hay diversas unidades o agrupaciones. Una se llama la Agrupaci√≥n Azul que se ocupa de los partidos pol√≠ticos y as√≠ por cada √°rea que tienen que trabajar: periodistas de oposici√≥n, sindicatos‚Ķ Llevan a√Īos ya especializ√°ndose. Hay un √°rea MIR, otra Partido Socialista, Partido Radical. Incluso se hacen bromas entre ellos porque los que m√°s trabajo tienen son los que se ocupan del MIR.

-¬ŅTen√≠a muchos amigos Fuentes?
Ten√≠a amigos en diferentes lugares. Por ejemplo, uno de los que est√° detenido por la muerte de un obrero del POJH en Pudahuel, Joaqu√≠n Justo Pi√Īa Glamesti, era su amigo desde el tiempo de Patria y Libertad.


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